CRÓNICA DE UNA RUINA ANUNCIADA
La calle Zapatería, o calle
Moreno Zancudo, ha estado durante horas cerrada y con prohibición de paso por
manifiesta ruina urbanística perfectamente visible para cualquier
ciudadano o visitante.
Este hecho puede parecer una anécdota menor. Pero no, no es una anécdota sin importancia,
porque la calle Zapatería es calle arteria, por la que propios y
visitantes, acceden y han accedido desde centenares de años al
corazón y alma de Badajoz.
Es difícil de imaginar. Tal vez
imposible, encontrar un ejemplo que sea tan ilustrativo, y tan
doloroso para aquellos pacenses que intentan mantener alto el orgullo
de vivir, nacer y pertenecer a Badajoz, como la evolución tristísima
de esta calle. Más bien se trataría de una involución extrema.
Calle Zapatería, hace 50 años,
representaba el latido genuino de la ciudad de Badajoz. El latido del
barrio más vivo y auténtico de la ciudad. Es una calle imagen, una
calle memoria de la identidad de Badajoz.
Pero hoy cuando la transitas, la
calle Zapatería es el ejemplo del desamparo. Se respira el
desinterés y la orfandad por parte de los propietarios y
responsables de cuidar, exigir, proteger y recuperar la memoria y la
identidad de Badajoz.
La asociación Amigos de Badajoz,
a la vista del desamparo visible, exige al Ayuntamiento de nuestra
ciudad las actuaciones necesarias, y todas aquellas actuaciones
legales que dispone, para que nuestro Casco Histórico tenga la
dignidad que se merece, dignidad a la que se comprometieron en
tantos compromisos públicos. Qué el casco antiguo no se caiga a
cachos es evitable si las políticas urbanísticas de la ciudad no
estuvieran basadas en fomentar la desidia.
Exigimos al Ayuntamiento que se
adopten medidas cautelares urgentes para evitar casos como éste en
el casco antiguo cuando se detecten problemas que se tienen que
solucionar de inmediato. Problemas que tiene que solucionar el
propietario pero que corresponden por la urgencia a una actuación
subsidiaria por parte del Ayuntamiento.
Otro ejemplo doloso y que tenemos
que volver a recordar es el edificio destinado a Hotel en la Plaza
Alta, frente a las casas consistoriales, que será el próximo en dar
problemas y no comprendemos cómo ni se le exige a los propietarios el
adecentamiento de la fachada. Ya dijo el Concejal de urbanismo el año
pasado que tomaría medidas con éste edificio y vemos que todo sigue
igual. Y hay muchos más ejemplos en nuestro casco histórico.
Es la tónica generalizada que
este Ayuntamiento nos tiene acostumbrados y de la que no podemos los
ciudadanos permanecer impasibles.
JUNTA DIRECTIVA AdB