miércoles, 7 de abril de 2010

Desplome en la via rápida

AMIGOS DE BADAJOZ YA LO AVISÓ EN EL AÑO 2002

Lo avisamos cuando tiraron el adarve y los arcos para hacer la vía rápida, alertando del peligro de derrumbe, como se pone de manifiesto en el escrito que se adjunta, entregado por registro en el Ayuntamiento de Badajoz el 8/3/2002 . El tiempo pone a cada uno en su sitio. Las reiteradas denuncias al Ayuntamiento por el atropello y  la disposición de la Consejería de Cultura con nuestro patrimonio caracterizada por volver la cabeza hacia otro lado ante este tipo de acontecimientos, no valieron de nada. El 8 de Marzo de 2002 en el informe dirigido a la Comisión de Urbanismo del propio Ayuntamiento indicabamos el estado de la terminación de la obra que además incluía fotografías del tramo derrumbado. Desde la Asociación se propuso al Ayuntamiento que completase la escalinata aunque fuese con un añadido de forja, reforzando el muro y permitiendo el acceso a la parte superior de la puerta. Planteamientos que, como tantos otros, fueron desatendidos por el Consistorio.

Es indudable que la vía rápida ha traído beneficios a la plaza alta y al desarrollo de la zona. Pero es indudable que siempre toca sacrificar el patrimonio para lograr dichos fines, o dicho de otra manera, nos cargamos el patrimonio con la excusa de que es beneficioso para la ciudad.

Dejar en suspenso la escalera de acceso a la puerta de la Trinidad y destrozar todos los arcos que sustentaban el adarve de este lienzo de muralla de finales del XVII era lo más fácil para lograr el acceso a la plaza alta.

Había otra solución y era comprar las casas y desplazar la vía unos metros de la muralla, pero éste era un proceso mas lento y costoso para un político cuya visión de futuro está acotada por un periodo de cuatro años que es lo dura una legislatura.

Este episodio de puerta Trinidad y el desplome de parte de murete medieval de las laderas de la alcazaba conocido como el arrabal oriental como consecuencia de las últimas lluvias, representa una llamada de atención de cómo se encuentran nuestras murallas.

Nos alegramos de la celeridad con la que se está interviniendo ahora, tras más de 8 años de brazos cruzados ante este problema creado por el propio Ayuntamiento. Gracias a Dios que los daños producidos son sólo materiales y el afectado es un vehículo, pues de ocurrir esto unos días antes, el Domingo de Ramos, o en la misma madrugada del Viernes Santo, cuando pasan por ese lugar las procesiones de Semana Santa, a buen seguro que hoy estaríamos hablando de victimas mortales. Y todo ello por una obra irrespetuosa con el Patrimonio, improcedente desde el punto de vista de la lógica e improvisada e irresponsable desde la perspectiva de la Seguridad Ciudadana, al dejar desmembrado, al aire y sin rematar un tramo de la muralla del S. XVII.